No hay mejor excusa para volver a Bilbao-si es que hace falta una- que ir a una exposición al Guggenheim. Y si es de Yayoi Kusama, tanto mejor. Polaka dot´s lady.
Ante de sumergirnos en lunares, paseamos y tapeamos. Rincones con encanto, buena comida, mucha energía.
Yayoi, insuperable. Sorprendente. Mayumaná, de Tel-Aviv, nos llenó de ritmo y energía.
Finalizamos con vermut y jazz al borde del rio….




























