Suiza, en invierno, tiene ese encanto único que dan las cimas llenas de nieve arropando un lago. Si además la caminata al borde del agua es a pleno sol y se acompaña por los gatotes graciosos de Geluck , pues entonces el placer es aún mayor. Este gato con sobrepeso pasa de médico a bailarín, de deportista a pensador…..
Geluck y su gato sacan siempre una sonrisa.







